Crítica | Dunkirk ★★★★★

Por: Steven Ferro

Hay varios aspectos en “Dunkirk”, que merecen la atención sobre filmes anteriores del visionario director Christopher Nolan. Su 10ma película, es la primera basada en hechos verídicos y la primera sobre guerra. Han habido un sinnúmero de películas en el género y más sobre la 2da Guerra Mundial, pero los eventos de ésta son muy poco conocidos por la audiencia, mayormente solo por historiadores. Adicional, “Dunkirk” fue clasificada PG-13, que lo acostumbrado es que sean clasificadas R por el alto contenido de violencia, morbo y genocidio. Este no es el caso, “Dunkirk” no presenta extrema violencia como “Hacksaw Ridge” (2016) de Mel Gibson o “Saving Private Ryan” (1998) de Steven Spielberg, ambas nominadas a mejor película del año por la Academia en sus respectivos años.

La trama transcurre en Dunkerque, Francia, donde se encuentran 400,000 soldados, en la mayoría ingleses, belgas, franceses, entre otros aliados, acechados por las tropas alemanas, a principios de la 2da Guerra Mundial, entre mayo y junio de 1940. Esta batalla se extendió por 9 días, pero Nolan, quien escribió el guion en solitario, basado en el libro “Forgotten Voices of Dunkirk” del escritor Joshua Levine, lo divide en 3 eventos, sobre aire, mar y tierra. Los tres los separa en diferentes lapsos de tiempo, uno en 1 hora, otro en 1 día y el tercero en 1 semana.

Sobre aire está el personaje de Tom Hardy, “Farrier”, piloteando un “Spitfire”, avión más rápido de la 2da Guerra Mundial, capaz de alcanzar 362mph y disparar 350 balas en 18 segundos. Navegando en el mar se encuentra el ganador a un Oscar, Mark Rylance (Bridge of Spies), en el rol de “Mr. Dawson”, un civil que sale en su pequeño bote junto a su hijo y un amigo, desde Inglaterra en dirección a Dunkerque, para poder rescatar a cualquier soldado que lo necesite. En tierra se encuentra, el joven soldado “Tommy”, interpretado por el actor desconocido hasta el momento, “Fionn Whitehead”. Aunque no hay un protagonista como tal y los eventos son el centro de la trama, un análisis al prólogo y al desenlace conllevan a que “Tommy” es el protagonista.

No es la típica película de guerra, de matar a tu enemigo, sino es, pura sobrevivencia en contratiempo. No verás el común desarrollo de los personajes, conociendo a sus familiares, despidiéndose de los mismos y confraternizando con sus compañeros del pelotón. Comienza la película en plena batalla, la misión es, evacuar la playa lo antes posible, antes de que las tropas alemanas abarroten a Dunkerque. Lo casi imposible del caso es, que no son 4 mil, ni 40 mil soldados, sino 400 mil. Es como intentar evacuar toda la población de San Juan, Puerto Rico por ferry, desde el puerto de Fajardo hacia Vieques o Culebra. Así comienza la desesperación en la trama cargado de sonidos retumbantes por la banda sonora a través de todo el largometraje.

Para que el espectador sienta el suspenso de lo que está ocurriendo, cada  personaje tiene un mínimo diálogo, esto a pesar de que el libreto constó de unas 76 páginas. Para lograr esto, el director se inspiró en unas 3 películas del cine mudo de hace 100 años y mayormente en como respondían las multitudes. Más allá de las palabras, la desesperación y la posible muerte inminente se aprecian a través de los gestos de cada actor. En contraste, hay un constante “tic tac” del reloj, creado, desarrollado y acelerado por el músico Hans Zimmer con uno propio del bolsillo de Nolan. El arreglo musical de Zimmer es un personaje mismo dentro de la trama y sin ello jamás sería tan impactante. Nota al calce, es la 6ta colaboración entre Nolan-Zimmer.

En cuanto a lo técnico, el 75% del filme fue rodado con cámaras IMAX en celuloide 70MM, el mayor metraje en dicho formato hasta la fecha. El director es precursor de la utilización de la mayor expansión visual en largometrajes comerciales, desde “The Dark Knight” (2008) y en contra de la tendencia del 3D, favoreciendo siempre al 2D. Mientras que la dirección de fotografía estuvo a cargo de Hoyte Van Hoytema, el mismo de “Interstellar” (2014). Otro aspecto sobresaliente a considerar es la extraordinaria edición trabajada por Lee Smith, quien ha colaborado en las últimas 7 películas de Nolan, desde “Batman Begins” (2005). Smith logra a través de la retrospección en introspección que los 3 espacios se encuentren en un punto temporal.

“Dunkirk” me recordó uno de las mejores películas basadas en la 2da Guerra Mundial, la alemana “Das Boot” (1981), de Wolfgang Petersen (Troy), que durante el transcurso del metraje no ves a quien busca eliminarte, pero sientes el suspenso que acecha en todo momento a través de un enemigo invisible y que el espectador palpa que está ahí constantemente. La diferencia, “Das Boot” es sobre la sobrevivencia de los alemanes en un submarino versus los aliados, una perspectiva poco convencional a lo cual estamos acostumbrados y con uno de los finales más memorables de esa fatídica guerra.

Así mismo como “Das Boot”, a través de los años y las décadas, “Dunkirk” será recordada como una de las mejores películas del mayor evento del siglo XX, pero rodada en el siglo XXI y por uno de los cineastas contemporáneos más admirados, Christopher Nolan.

Para la mayor experiencia posible véala en cines IMAX, más allá de una película, es de los mayores eventos audiovisuales hechos hasta la fecha.


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