Baby Driver (2017) ★★★★☆

Edgar Wright regresa a la pantalla grande con fuerza hidráulica con este filme original que te pondrá a moverte al ritmo de su música.

Vamos a simplificarnos la vida, y contestar lo que ustedes quieren saber; ¿Baby Driver es una las mejores películas del año? Sí; ¿es una de mis favoritas? También; ¿es un filme que recomiendo? Duh; ¿tiene la mejor edición del 2017? Obvio. Con eso claro, es tiempo de profundizar, sobre la historia y lo que hace que esta producción sea una tan destacable, mas no perfecta (como ninguna lo es).

Comencemos con la historia; Baby (Ansel Elgort), un aficionado a la música y virtuoso al volante, está a punto de terminar de pagarle su deuda con peligroso Doc (Kevin Spacey). Al verse prácticamente libre comienza un romance con la mesera Debora (Lily James), pero pronto descubrirá que no se puede salir del mundo criminal sin ensuciarse un poco las manos.

¿Se dieron cuenta que el principio de la pasada oración se siente un poco forzado? De la misma forma se siente el comienzo del romance entre Baby y Debora. Hubiese sido mejor escribir “… Baby, un aficionado a la música y virtuoso al volante, está a punto de terminar de pagarle su deuda con el peligroso Doc, pero pronto descubrirá que no se puede salir del mundo criminal sin ensuciarse un poco las manos”. Sin embargo, las ejecuciones de todas las escenas fueron excelentes y las actuaciones hacen que uno disfrute incluso de los momentos ordinarias (que son pocos).

La trama sobresale gracias a sus ricos personajes. Todos cuentan con identidad propia y el suficiente tiempo en pantalla como para disfrutar de ellos, pero nuevamente, y a pesar de las excelentes actuaciones, el crédito se lo lleva Edgar Wright quien, como el gran ilusionista del cine que es, logra jugar con nuestras percepción y expectativas con los personajes y las ajusta y tuerce para darnos varias sorpresas con ellos (especialmente en el último acto).

Jamie Foxx sorprende con su intensidad, Jon Hamm logra un buen balance entre humanidad y badass, Kevin Spacey es AWESOME en cada segundo que está en pantalla y Ansel Elgort fue el actor perfecto para protagonizar esta película. Sobre las chicas no hablo mucho, ambas hicieron un buen trabajo, pero entiendo que sus personajes fueron los más débiles de la historia.

Visualmente Baby Driver es un filme que se ve espectacular. La cinematografía es hermosa y la paleta de colores es una sumamente llamativa y apelante. También hay que destacar que la acción está muy bien diseñada. Dicho eso, es la edición, la mezcla de sonido y el escogido musical lo que hace que este pseudo musical ponga a mover la cabeza hasta al detractor más grande los musicales. Edgar “el ilusionista” Wright logra vendarte los ojos y hacer disfrutar de un pseudo musical sin que te des cuenta. Hay una escena en particular, en la que ocurre un tiroteo, en la que gracias a la edición se Wright y compañía logran hacer a fuerza de tiros una impresionante sonoridad percusiva.

Lo peor que se puede decir de Baby Driver es que quizás se siente un poco, sólo un poco, más larga de lo necesario y el comienzo forzado de la relación entre Baby y Debora. Fuera de eso, esta es una película que constantemente despliega momentos de genialidad; es sumamente entretenida, llena de humor y acción. Además el final es uno muy adecuado y con un buen mensaje.

Para todos aquellos que dicen que Hollywood se quedó sin ideas, he aquí un filme original que debes apoyar.


Publicaciones relacionadas:

Crítica | Cornetto Trilogy ★★★★☆

Crítica | Paul (2011) ★★★★☆

Crítica | Ant-Man (2015) ★★★3/4

(Visited 81 times, 1 visits today)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *