Crítica | Alien: Covenant (2017) ★★★

Ridley Scott regresa para traernos la verdadera precuela de Alien (1979), ¿verdad?

Hay muchas personas que no gustan de Prometheus (2012) porque esperaban una historia sobre el origen de los xenomorfos y al final el filme no trataba, del todo, sobre eso. Yo me encuentro en la minoría que aprecia lo que Scott hizo en esa película, la cual llegué a ver 3 veces en el cine, así que créeme cuando escribo que estaba emocionado y motivado por ver cómo seguía la historia en Alien: Covenant.

Para quienes no estén enterados, Covenant es una secuela de Prometheus y una precuela de Alien (1979). Ocurre 20 años antes de los eventos del filme original y 10 años después de los eventos de Prometheus. Su trama se enfoca en un grupo de colonizadores espaciales que van al planeta Origae-6 para comenzar a vivir en este, expandiendo en este acto a la raza humana. Su viaje es interrumpido cuando una señal llega de un planeta cercano. Como parte de las reglas de Weyland-Yutani Corp; compañía a la que los tripulantes de la nave Covenant pertenecen, están obligados a investigar y socorrer cualquier señal de vida. Así que parte del grupo desciende al planeta y ya se imaginan lo que pasa.

La película comienza con un prólogo. En este se presenta la primera interacción entre David 8 (Michael Fassbender) y su creador Peter Weyland (Guy Pearce). Los puntos filosóficos que se exponen durante esta escena son de suma importancia para entender las motivaciones de David 8, pero sobre todo el tema principal que se ha intentado presentar en Prometheus y Alien: Covenant.

El primer acto parece sacado directamente del guion de Alien. Obviamente, no son iguales, pero en esencia los eventos son los mismos. Una nave se dirige a un planeta, “descubren” una señal, bajan a investigar, etc. Lo que sí puedo decir a favor del inicio de la historia es que aprovecharon muy bien los primeros minutos para darnos una idea clara sobre quiénes son los personajes y nos muestra un poco el gran valor que tiene esta producción en el diseño de escenarios.

El segundo acto es cuando comienza mi relación de amor y odio con Covenant. El mismo es una repetición de lo que vivimos en Prometheus y Alien, pero con neomorfos en vez de xenomorfos. El ritmo narrativo se comienza a sentir pesado, pero la trama se mantiene interesante mientras exploran el planeta. Cabe destacar que la cinematografía y visuales son hermosos durante este acto.

El nacimiento de los neomorfos es una de mis partes favoritas de la historia, es una escena violenta y perturbadora. Nos lleva a recordar la primera vez que vimos al chestburster. Lamentablemente las nuevas criaturas son poco utilizadas. Tienen sólo 4 escenas, de las cuáles una es meramente un establishing shot. Estoy decepcionado con la pobre participación de los neomorfos. Siento que le robaron tiempo en pantalla por darle protagonismo al xenomorfo/protomorfo. Sé que siempre hay un “ilustre” lector que va a pensar o comentar, “la película se llama ALIEN: Covenant, ¿qué esperaba?”, a lo que respondo, espero ver al xenomorfo porque es necesario para la historia y no para complacer a los fanáticos que se quejaron por la falta de este en Prometheus.

Neomorph

Luego del nacimiento de los neomorfos tenemos una de las partes más interesantes de la historia. El regreso del synthetic David 8 y su interacción con el nuevo androide Walter (también interpretado por Michael Fassbender). Aquí es cuando se comienza a revelar lo que sucedió después de Prometheus; cuál fue el destino de la Dr. Elizabeth Shaw (Noomi Rapace) y qué ha hecho David 8 durante los pasados 10 años. Quedé satisfecho con la forma en que unieron los eventos de Prometheus y los de Covenant.

Michael Fassbender le da el peso necesario a la historia como para apreciarla. Hay dos escenas con el actor que destacan en durante esta parte de la historia, además de los flashbacks sobre lo que David hizo al llegar al planeta. La primera escena es la primera conversación entre David y Walter en el cuarto con los dibujos en la pared; la segunda es cuando uno de sus personajes interactua con un neomorfo y a mi entender es uno de los puntos más memorables del filme.

Hablando de los actores, la sorpresa fue el Danny McBride, quien logró dar humor, emoción y humanidad a su personaje. Katherine Waterston hizo un buen papel, y espero verla de una forma u otra nuevamente en la franquicia para que tenga una verdadera oportunidad de brillar. 

El tercer acto es un híbrido descarado entre el final de Aliens (1986) con los últimos 30 minutos de Alien. Aquí es cuando vemos el nacimiento del primer xenomorfo y también cuando el tono de la historia se vuelve uno inconsistente. La introducción de la criatura fue forzada e innecesaria. Ni siquiera está mucho tiempo en la película. Claro, el fanático dentro de mi estaba sumamente emocionado por ver otra vez al xenomorfo (realmente es un protomorfo) en la pantalla grande. No lo niego, fue cool, pero, hasta cierto punto, hubiera preferido ver una película dedicada a los neomorfos como antagonistas y al final presentaran los embriones de los facehuggers. Al final, el destino de uno de ellos quedó en el aire; eran dos y sólo mataron a uno (si mal no recuerdo). Esto es una de las razones por las que quiero volver a ver la película, para apreciar mejor tanto sus aspectos positivos como los negativos. Este es el acto más débil.

“Protomorph”

Alien: Covenant logra ser una buena secuela de Prometheus, pero una desesperada precuela de Alien. Tiene muchos, MUCHOS, momentos destacables, pero ninguno memorable o icónico. Cuanta con el ritmo narrativo de la original, pero carece del suspenso creado en Alien. La narrativa se torna lenta al punto del aburrimiento. Sí, técnicamente es una película excelente y no tiene tantos problemas en el guion como Prometheus, pero tampoco hace lo suficiente para sentirse nueva o necesaria. La utilización del protomorfo fue forzada y la del neomorfo fue decepcionante. Como fanático de la franquicia, quiero amar a Alien: Covenant, pero no puedo. No me mal interpreten, no es mala, disfruté verla; quizás yo esperaba algo más enfocado. Todo lo que tenía que ver con David 8 (menos la creación de los protomorfos) y Walter me encantó. Definitivamente quiero ver la secuela.

Si te gustaron los tráilers debes verla. Si eres fanático/a de Alien no te la puedes perder (duh).


Segunda opinión por Elijah Alicea de Voice Over:

Como dato curioso: Covenant significa pacto, acuerdo o promesa. En la biblia, una de las promesas que hizo Dios con la humanidad fue el de nunca volver a destruir a la raza humana en la Tierra como lo hizo en el gran diluvio (ustedes saben, la historia del arca de Noe).

Teoría: Es posible que el título “covenant” se refiera a la promesa de llegar a la Tierra prometida, en el caso de la película el planeta Origae-6.

Puede ser que se refiera a un acuerdo entre los Engineers y la humanidad, o al plan de estos de destruir a su creación durante los eventos de Prometheus (2012).


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